Boda 1 de agosto 2015 de Matías y Leticia en Mucientes, Valladolid

Las casualidades de la vida laboral hicieron que este año volviésemos a Mucientes, un par de meses más tarde de haber hecho las fotos de Álvaro y Rosana, para realizar el reportaje de Matías y Leticia. Y como siempre, no hay dos parejas iguales, ni tampoco dos reportajes parecidos. Empezamos la tarde del 1 de agosto en el apartamento de Matías en Valladolid. Las fotos discurrieron con toda normalidad, pues ni el novio ni sus padres se incomodaron con nuestra presencia, con lo cual salieron muy espontáneas y naturales.

Después en casa de Leticia, ya en Mucientes, pudimos aprovechar el espacio, las niñas tan dispuestas, y por que no decirlo lo guapa que estaba la novia. Las dos alturas nos permitieron hacer una foto desde arriba, de un plano de Leticia, realmente espectacular.

Leticia llegó a la iglesia en un carruaje de briosos caballos negros, preciosos. Acompañada por su padre. Precedida del grupo de niñas, entro en la iglesia adornada con globos blancos y unos originales centros con flores de girasoles. La hermana de Matías no pudo contener las lagrimas y la ceremonia empezó con mucha emoción. El momento de los anillos también fue especial, pues los novios habían preparado y personalizado sus propias promesas matrimoniales.

La salida de los novios fue espectacular, con el arroz que les echaron, si les trae suerte, tienen buena ventura para toda la vida. Fue otro de los momentos estrella de la tarde. Sus amigos y familiares se les acercaron con cariño y entusiasmo para darles la enhorabuena y desearles lo mejor.

El reportaje le hicimos por los alrededores del pueblo aprovechando un camino para pasear el precioso carruaje de caballos, un palomar, el campo…y por supuesto la simpatía de nuestra joven pareja. Al final del reportaje trajeron a su perro que se portó muy bien y lució fenomenal en las fotos.

La celebración en el Castillo de Trigueros, fue todo un éxito, no falto el pulpeiro, ni el cortador de jamón, ni un montón de rincones bonitos para que los invitados se lo pasaran fenomenal… La gente disfrutó de un espacio incomparable, muy bien adornado y servido por el Catering Gaonera.

Luego después del baile y de una simpática proyección por parte de los amigos, continuó la fiesta en el mismo castillo. Fiesta y alegría que os deseamos para toda la vida.