BODA DE LOLI Y JUAN

Erase una vez…

Así empiezan muchos de nuestros cuentos, ¿verdad? pues este que os voy a contar es uno de los más bonitos.

Loli que así se llama nuestra princesa, realizo un largo viaje en busca del Castillo del Buen Amor, pues era conocido en todas las redes sociales que quien llegase hasta el Castillo del Buen Amor, con el corazón ilusionado encontraría al amor de su vida…y el Buen Amor prendería en ellos con una fuerza arrebatadora y para siempre.

Después de unos días de impaciente espera y tentada de poner “me gusta” por todos lados o tierra de por medio, apareció Juan y que empuje, y que entusiasmo tenía, no en vano se apellidaba Bailón. No tardaron en darse cuenta de que estaban hechos el uno para el otro. La leyenda del Castillo del Buen Amor era cierta, verdadera y real.

Juan viendo que se había enamorado de una mujer increíble, llevado por el eco del Castillo del Buen Amor y haciendo caso a su corazón lo preparo todo para pedirle matrimonio allí mismo, en los jardines del Castillo…(sobran las palabras puesto que tenemos fotos miradlas).

Como en los cuentos y en las más bellas historias de amor fijaron pronto la fecha: el 14 de marzo 2015 y se dispusieron a preparar una boda por todo lo alto, dignas de unos príncipes, los protagonistas de nuestro cuento.

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No querían que faltase de nada y que los invitados lo pasasen genial y fuese recordado ese día por mucho tiempo. Encargaron preciosos vestidos, reservaron en el mejor restaurante y contrataron a los mejores fotógrafos y videógrafos. Todo llevaba su nombre y estaba personalizado como en cualquier boda real. Desde las perchas de la ropa, pasando por los zapatos, hasta sus iniciales a gran tamaño para las fotos de invitados o sus nombres luminosos en la barra de la discoteca, por si alguno de los distinguidos invitados con alguna copa de más no se acordaba en que evento se encontraba…si quisiéramos enumerar todos los detalles de esta magnífica boda no cabrían ni en todos los blog de Internet…

Pero empecemos por el principio en casa de Juan de aquel inolvidable 14 de marzo del 2015. Ya en los preparativos se notaba esa alegría especial que les había otorgado el Castillo del buen Amor, las familias, los amigos, los niños de las arras, Daniel y Paula…todos se contagiaban del hechizo del Castillo.

A que haciendo memoria de todo esto, los que estuvimos allí reconoceréis conmigo que el Buen Amor que se tienen estos chicos se reflejo en una boda de cuento, pero muy real, pues los cuentos son necesarios para saber vivir y tener fe en los sueños que uno quiere conseguir. Loli y Juan consiguieron su sueño y como todos los cuentos con final feliz, siguen comiendo perdices.

Por cierto pareja no os olvidéis de pasar por el Castillo del Buen Amor cuando lo necesitéis.