Las fotos de la preboda de Eduardo y Raquel

Todo el mundo sabe lo bonito que es Cuenca, de allí es Eduardo, el novio de Raquel. E igual de chulo Tordesillas, el pueblo de la novia donde se van el próximo día 4 de julio.

El pueblo de la novia es famoso por muchas cosas y bonito a rabiar, pero para las fotos de su preboda nos sorprendieron llevándonos a un paraje espectacular, un antiguo molino abandonado a unos kilómetros del pueblo y bastante escondido. Y lo de bastante escondido va en serio,  que si no lo conoces no das con ello… hay que bajar por un sendero, saltar un murete, ir sorteando ortigas y zarzas, y atravesar una tupida cortina de enredaderas. Un escondite que ya querría Robin Hood. Claro que luego merece la pena, pues este molino es bastante grande y tiene mucho encanto. Lo podéis ver en las fotos. Fotos que salieron de forma fácil y sencilla, pues Eduardo y Raquel son muy agradables y nos facilitaron mucho el trabajo. En ellas se aprecia el cariño, la ternura…¡vamos que se quieren!, y el próximo sábado lo van a celebrar con todos sus familiares y amigos.

El molino en otro tiempo lugar de duro trabajo y jornadas de sol a sol…, ahora deja espacio a la ternura, las miradas y las caricias…

Las solidas piedras, de gran tamaño  parecen querer cimentar la relación de Raquel y Eduardo… Sus arcos cobijan su cariño , sus muros protegen sus abrazos…

La belleza del paisaje adorna cada uno de los momentos que van a pasar juntos… Y el río Duero la vida misma, que fluye por cada uno de ellos y que ahora comparten en un cauce mucho más grande y más esperanzador.

Por cierto queda pendiente la postboda en Cuenca que como todo el mundo sabe también es muy bonita…

Nos vemos este sábado, ¡ánimo chicos!.