Boda de Roberto y Mireia el 15 de agosto del 2015

A Roberto y Mireia ya les conocéis de este blog, pues no hace mucho pusimos sus fotos de postboda. Sí, contradicciones que tiene uno. Pero ahora retrocedemos un poco más en el tiempo,  para saborear con más calma aquella tarde del 15 de agosto, cuando se caso esta pareja.

Roberto en su casa estuvo bien acompañado por su padre, la familia de su hermana, amigos…sus sobrinos ponían la alegría, Roberto tranquilidad y nosotros las fotos mientras se iban sucediéndose los cambios de ropa y las consiguientes fotos para el recuerdo.

En casa de Mireia lo primero que hicimos fue recoger los trajes de novia de tres generaciones. Pues Mireia quería tener el recuerdo del traje de su abuela, el de su madre y el suyo propio en una foto. Terminada de arreglarse, en el salón hicimos las fotos de familia y alguna a ella, por supuesto, para lo cual también aprovechamos el jardín de su casa de Laguna de Duero.

De allí nos fuimos al restaurante Fuente de los Ángeles, ya estaban todos los invitados dentro de la capilla donde se iba a celebrar la ceremonia civil, y Mireia entró radiante del brazo de su padre. Después intervinieron sus amigos y sus padres. Todo muy sentido y muy de verdad. Especialmente emotivo fue la declaración de amor que se hicieron los novios y la canción que les dedicó el padre de Mireia.

La salida al jardín donde tuvo lugar el cóctel, en el mismo restaurante, fue muy alegre y la gente estuvo muy cómoda y contenta. Momento que aprovechamos para hacer unas fotos a los novios en la misma puerta del restaurante. Querían estar el mayor tiempo posible disfrutando de su gente. Esto nos parece fenomenal. Que los novios quieran estar en el cóctel con sus amigos y familiares, con más razón aún si cabe, ya que Roberto y Mireia tenían intención de hacer una sesión de fotos de postboda más adelante. En cualquier caso, creo que se logró todo. Hicimos unas fotos bonitas y en poco tiempo.

El momento del cóctel fue muy divertido, los novios charlaban con los invitados, mientras de vez en cuando aprovechábamos un fondo del jardín a modo de photocall, para hacer unas simpáticas fotos de grupo.

En la entrada a la sala restaurante, hubo otro momento especial, les dedicaron otra canción, antes del brindis a los asistentes. Luego la comida trascurrió con normalidad hasta que Mireia tomo la palabra para mostrar su admiración y agradecer todo lo que habían hecho por ellos, tanto la hermana de Roberto, como su madre y especialmente  su abuela. También los amigos recibieron unas palabras de cariño y seguidamente se paso al baile que como no podía ser de otro modo habían preparado los novios y nos lo obsequiaron a todos.

Nosotros nos fuimos, pero la fiesta se alargo de lo lindo, la gente estuvo muy a gusto y nadie quería que se acabase un día tan especial.