Boda de Ana y Juan Carlos

Fue un sábado de este verano. Hizo calor como en estos días, prácticamente como en todo el verano. Ana estuvo muy tranquila cuando nos presentamos en su casa y eso nos ayudo mucho. De hecho ya habíamos estado allí hace unos años realizando el reportaje de su hermana Carmen. Fue gratificante volvernos a encontrar con su abuelo de 103 años. Emocionante fue también el encuentro de Ana y Carmen en casa de sus padres, se las ve muy unidas.

La Parroquia de la Sagrada Familia estaba de fiesta y eso se nota. No era una boda cualquiera. Son Ana y Juan Carlos y en la SaFa les conocemos todos. Unos cuantos parroquianos, otros tantos hermanos en la fe del camino neocatecumenal o de la diócesis y más curas de lo normal…, daban un ambiente diferente, especial. Entre los numerosos cánticos y participaciones la ceremonia se hizo amena y auténtica.

Al terminar la boda el novio sorprendió a Ana con una jota, y es que Juan Carlos es todo un artista. De allí nos fuimos al puente de Simancas donde intentamos hacer las fotos lo más deprisa posible ya que hacía mucho calor y aún nos quedaba camino hasta Medina del Campo, donde se iba a celebrar el banquete. De todas formas completamos el puente de Simancas con la ermita de la Seca, como véis todo muy castellano.

En Villa Gloria nos sorprendió lo bueno que hacía a la sombra por lo que todos estuvimos muy a gusto en el coctel. Ya más tarde entraron los invitados en la carpa y Juan Carlos volvió a arrancarse, esta vez por soleares. Su padre y su grupo de música abrió el baile de los novios y estos se lo pasaron genial. Bueno pienso que no dejaron de sonreír todo el rato, así que bien pudimos pensar todos que fue unos de los días más felices de su vida.