Boda de Emilia y José Alberto

Recibimos un encargo de un reportaje sencillo: un reportaje de boda en el juzgado de Valladolid. Todo trabajo es bienvenido, cuando la fotografía esta por medio. Cualquier reportaje puede servir para sacar buenas imágenes y ser un profesional que hace feliz a la gente haciendo bien lo que más le gusta.

 

Este fue el caso de la boda de Emilia y José Alberto, que se casaron en el juzgado de Valladolid, un jueves por la mañana.

La novia llegó acompañada por su madre, directamente de la pelu, chica lista. Pronto los invitados empezaron a llegar y nosotros ya habíamos sacado y utilizado nuestra cámara.

El novio, en este caso llego unos minutos más tarde, el encuentro entre los dos fue sentido, sereno y muy bonito. A las fotos de saludos entre los familiares, íbamos intercalando las tomas de esos detalles, que hacen que la boda, aunque fuese sencilla, no por ello estuviese menos cuidada y pues resultó muy atractiva y fotogénica.

Después de la firma de los documentos, en la sala y ante el juez, salieron los recién casados recibidos con la alegría del arroz y los abrazos de sus familiares y amigos.

Quisieron aprovechar el centro de la ciudad: la casa Zorrilla, San Pablo y sus alrededores, para llevarse un bonito recuerdo. Luego nos dirigimos camino Soria, a Peñafiel donde estaba el restaurante Pesquera AF, en el que iban a celebrar y obsequiar a los invitados con un estupendo convite.

Como  José Alberto es un gran aficionado de los vinos, paramos de camino en unas viñas de la bodega Vega-Sicilia, para completar su reportaje.

Ya en el cóctel, la presentación de las viandas nos dio juego para sacar unas cuantas fotos, con numerosos y sabrosos detalles.