Boda de Sara y Javier 4 de junio 2016

Esta pasado sábado estábamos deseando que viniera cuanto antes…y es que teníamos unas ganas locas por realizar el reportaje de Sara y Javier. A Sara ya la conocíamos desde hace años del colegio de las Agustinas de Valladolid, donde por cierto es querida por todos. No digo más. A Javier le conocimos hace unos meses y desde el principio nos pareció un gran tipo y eso que desde el principio nos dijo que a él eso de posar no le iba demasiado.

Se casaron por la tarde, por cierto una muy buena tarde de junio, incluso algo calurosa como para vestirse de novio, como le paso a Javier. Después en casa de Sara  nos sorprendió con una bonita guardilla por donde entraba una luz cálida y acogedora.

Todo fue muy puntual, incluso la entrada de la novia en la Iglesia de San Andrés de Valladolid. Precedida por el novio y sus sobrinas entró como siempre regalando su radiante sonrisa a todos los invitados. En la ceremonia hubo  simpáticas sorpresas: por un lado unas lectoras muy jovencitas, sus sobrinas Paula y Lucia. Por otro lado en el momento de la paz, cuando Sara se fue hacía los músicos y le brindo una pieza de música a Javier. Fue un momento muy entrañable que nos emocionó a todos y mucho más al novio que tuvo que hacer por contener las lágrimas. Y ya al final de la ceremonia, Beatriz la hermana de Sara, acompañada por Paula, su hija, se dirigió a los novios dedicandoles unas sentidas y sinceras palabras.

Por cierto la iglesia estaba preciosa, las flores de la floristería la Jara, un éxito; margaritas colocadas en capazos, adornaban los bancos y el altar de una forma esplendida y muy original.

El reportaje lo realizamos de camino al hotel AC de Valladolid.

No nos detuvimos demasiado en el reportaje pues los novios querían disfrutar de la compañía de familiares y amigos y además tenemos una postboda pendiente donde podemos  completar el reportaje de pareja. Así que llegamos al restaurante antes de las nueve y durante más de una hora pudimos disfrutar de un espacio mágnifico, la gente estaba muy cómoda y había un montón de detalles que hacían aún más agradable el momento.

El buen ambiente continuó en la cena y en la sala de fiestas, donde la gente se lo pasó en grande…Muchas felicidades a nuestros queridos Javier y Sara. Hasta pronto.