Bodegas Valpincia, vendimia 2015

Primero os contaré es que las Bodegas Valpincia, pertenecen a  la denominación de la Ribera del Duero, más concretamente están cerca de Peñafiel. Esto es lo primero que mostramos con nuestras fotos, situamos la bodega en su entorno.

Después, como podéis apreciar vosotros mismos, las Bodegas Valpincia no tienen un edificio enorme, pero sí es muy agradable y acogedor. Sin vanidad ninguna, ni siquiera la de impresionar al turista, lo que si pretenden es devolver a la bodega su carácter propio y natural: la tierra, la vid, en definitiva hacer buen vino.

Después de la realización de estás fotos, que hicimos una mañana del mes de agosto, nos emplazamos para la época de la vendimia y así completar el reportaje de la nueva imagen de las Bodegas Valpincia y la página web que se proponen renovar. Así que nos presentamos el jueves 8 de octubre por la tarde, en plena temporada de vendimia. Poco a poco fuimos fotografiando los distintos pasos de la uva hasta que se convierte en vino. Lo primero es recoger la una, vendimiar. Una cuadrilla de trabajadores van cortando los racimos con sus tijeras de vendimiar, si no eran máquinas lo parecían por la rapidez y habilidad con que iban despojando a las viñas de sus preciados frutos. Una vez llenos los cestos se transportan hasta la bodega donde un controlador de la denominación de la Ribera del Duero se encarga de supervisar que la uva que entra en la bodega es toda de gran calidad y de la denominación citada.

Una vez allí la uva se descarga se descarga en la tolva a la entrada de la bodega que por un lado separa las uvas del racimo y la madera de la planta. De allí es absorbida por unas mangueras que  van llenando los tanques de fermentación. Varios trabajadores se encargan de que se llenen hasta la medida justa, para que al fermentar no rebose y se derrame. Y por otro lado controlan la temperatura de estos depósitos entorno a los veinte grados. Si suben mucho la temperatura, tienen que bajarla mediante circuitos de agua fría. Diariamente  remueven el contenido para que todo fermente por igual. El proceso de convertir el azúcar en alcohol, es decir la fermentación, hace en que la sala se respire anhídrido carbónico, con lo cual hay que tener mucho cuidado de no marearse y de tener bien ventilada la nave.

Una vez terminado este proceso el vino pasa a las barricas donde descansa una buena temporada según cada variedad. De allí se embotella y reposa para que todos los elementos se mezclen y armonicen.

Dentro de esta sala llena de barricas, en las fotos podéis apreciar,  unas puertas de hierro que dan entrada a lo que llaman la “sacristía”. Así llaman a la dependencia donde se reservan una cierta cantidad de botellas de cada añada.

Bueno como podéis imaginar esto es muy por encima lo que entendimos entre foto y foto. La verdad es que nos encontramos muy a gusto en las Bodegas Valpincia y todos los trabajadores estuvieron muy dispuestos a colaborar con nosotros. Muchas gracias y mucha suerte con el vino que por mucho que sepas y lo controles, nos dijeron, siempre tiene algo de caprichoso.