La Plaza de San Pablo de Valladolid, con el encanto del invierno.

Decidido a aprovechar y disfrutar de mi cámara en este tiempo de invierno, ayer martes, me dirigí a la Plaza de San Pablo de Valladolid, a ver. Sí, simplemente pensé que podía dar juego, y vaya si lo dio. Nada más llegar me gusto mucho como la niebla confería un carácter misterioso, casi fantasmagórico a todos sus elementos. En pocos minutos me atrapó y ya estaba inmerso en el trance creativo que os estoy mostrando.

Después de un rato me fui dando cuenta, como suele pasar, que aún siendo vallisoletano, había algunas cosas en las que no había reparado todavía y la Plaza me pareció muy rica en monumentos, detalles, personas y ¡ tanta historia! en donde detener la mirada y apuntar con mi cámara.

A modo de cuaderno de apuntes os dejo unas cuantas panorámicas. Sí, otra vez este formato, como las del Rio Pisuerga de la semana pasada, me parce que da cierta originalidad, una perspectiva diferente y decorativa. Esta vez no han sido en blanco y negro he mantenido el color pero desaturandolo en el programa de edición.

Espero que os gusten, a mi el encanto del misterio que aporta la niebla me encanta desde siempre, ya lo hice en otro trabajo del Campo Grande de Valladolid.