Postboda de Eduardo y Raquel en Cuenca

Ya os comente en el anterior post, que un día de nuestras vacaciones le hicimos coincidir con la sesión de postboda de Eduardo y Raquel en Cuenca. La verdad es que mereció la pena. Pues las fotos de Eduardo y Raquel que ahora os mostramos, tienen un marco incomparable: el paisaje de las hoces, sus calles, la catedral y como no, sus famosas casas colgadas…en definitiva todo es precioso, bien merece una visita para cumplir el deseo de esta pareja con sus trajes de novios por las calles y el paisaje conquense.

Quedamos el 11 de agosto a las diez de la mañana. Empezamos haciendo unas fotos entre el parador, ubicado en la Hoz del Huécar (antiguo convento) y la pasarela que lo une a la ciudad. Aprovechamos el fondo de la conocida silueta de las casas colgadas para enmarcar a los recién casados.

Después, nos dirigimos a la plaza de la Catedral de Santa María y San Julián, y su impresionante fachada realzó los elegantes vestidos que esta agradable pareja volvía a lucir para la ocasión. Entre foto y foto, recibían las enhorabuenas y piropos de los turistas y paisanos que los veían. Allí mismo las fachadas de colores, fueron un alegre motivo para sacar unas fotos estupendas.

Para terminar Eduardo nos propuso acercarnos al Ventano del Diablo, un balcón natural, con unas vistas preciosas, donde acabamos de hacer la sesión de postboda. Cuenta la leyenda que el sorprendente paraje fue hecho nada menos que por el mismísimo diablo que llevaba allí a quienes quería despeñar. Con una caída de doscientos metros, el lugar no deja indiferente a nadie.

Bueno, siempre es un placer pasar un rato con esta pareja, les deseo lo mejor. Creo que entre las fotos de la boda en Tordesillas y esta postboda en Cuenca, hemos conseguido los ingredientes para hacer un buen trabajo.